
De trivialidades y minucias relativas al 115 Const… y al 116 por añadidura
“Las leyes son inútiles para los buenos, porque los hombres de bien no las necesitan; y también para los malos, porque éstos no son mejores con ellas.” (Demonax)
Condenarro

Llegamos a los 18+ meses desde que inició la XV administración municipal de Los Cabos; 18+ meses tiene trabajando el Ayuntamiento; también se cumplen 54 meses de la llegada de VCC al palacio de cantera y el mismo tiempo que tiene Milena al frente del Ayuntamiento de la capital estatal. No puedo estar muy seguro, pero si lo analizamos detenidamente, fuera de la información oficial que se publica en todos y cada uno de los medios informativos que le venden sus espacios al sector público, mi realidad me dice que no cuadran los resultados, mas, para no crear mayor confusión, esa ecuación se la dejare a criterio de mi es_timada(o) lectora(or) conciudadana(o).

En lo personal, percibo una discrepancia constante en el cumplimiento y/o ejercicio de lo que manda la Constitución en el Artículo 115, el cual no sólo le da autonomía y/o libertad administrativa y operativa a los Municipios, le ordena una serie de acciones que no se ven claras en Los Cabos, imagino, por el flujo de quejas en tal sentido de paceños y sudcalifornianas(os). De inicio el Art. 4 referente a la calidad de vida, el ambiente sano y el agua potable de calidad y suficiente.

Cuando un funcionario público inicia su responsabilidad como tal, en cualesquiera que sea el cargo, por elección democrática o designación, toma protesta de cumplir y hacer cumplir la Constitución y las Leyes que de ella emanen (Art. 87 y 128 BCS), al respecto hemos de considerar que: El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el Artículo 115 Constitucional (que rige el Municipio Libre) por parte de un Ayuntamiento en México conlleva graves consecuencias legales, políticas y administrativas; Es similar, en sus justas dimensiones y jurisdicciones, en referencia al 116 Const., referente a las entidades federativas. Precisa quien está al frente de la administración y operación de un Ayuntamiento que las áreas clave del 115 Constitucional cuyo incumplimiento es grave: Manejo de la Hacienda Pública: No presentar o desviar los recursos públicos; Prestación de Servicios Públicos: Falla en agua potable, alcantarillado, alumbrado, limpia, mercados, panteones, rastro, calles y seguridad pública; Ordenamiento Territorial: Incumplir con la planeación urbana y uso de suelo de acuerdo a la SCJN, en tal sentido, sí se cuenta con un precedente de incumplimiento en Cajeme, Son.: CONTROVERSIA CONSTITUCIONAL 115/2014.

Otro aspecto que no debemos olvidar se refiere a los bienes de dominio público: “Bienes del dominio público: El dominio público es un régimen especial de derecho público que tiende a la tutela o protección de los bienes muebles e inmuebles del Estado o de origen público, por los elevados fines a los que están afectos, como son el uso común o los servicios públicos, o bien por su valor cultural. Denominamos bienes del dominio público al conjunto de muebles e inmuebles propiedad del Estado o sujetos a su administración y control, afectos a la prestación de un servicio público, al uso común, o por su valor cultural; la ley los declara inalienables, imprescriptibles e inembargables. Los atributos de los bienes de dominio público se contemplan principalmente en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Ley General de Bienes Nacionales. Tales atributos o características consisten en lo siguiente: Inalienabilidad.- Fuera del comercio Imprescriptibilidad.- No está sujeto a prescripción. Inembargabilidad.- No pueden ser embargados por lo que establece la ley. Imposibilidad de deducir acciones reivindicatorias o posesorias por parte de particulares. Otorgamiento de concesiones sin generar derechos reales. Su fundamento jurídico lo encontramos en el Artículo 27, párrafos cuarto, quinto y octavo, 42, fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y Artículo 3 de la Ley General de Bienes Nacionales.
-Glosario ZOFEMAT.”

«Un político piensa en las próximas elecciones; un estadista, en la próxima generación», cita atribuida a James Freeman Clarke y que fue utilizada, según la internet, por Otto Von Bismark y Winston Churchill, independientemente de quien la generó, lo cierto es que la primera es patente y la segunda una utopía tan real como el “Desarrollo Sustentable” tan de moda desde los 90 del siglo pasado.

Ahora sí, una vez expuesto todo el planteamiento del presente debraye, les explicaré el porqué de mi interés en sacar, de mi ronco pecho, nomás para evitar ser viceral, y se basa en el hecho de que el primer domingo de junio del 2027, todos los que tenemos credencial del INE, al menos sería lo ideal, que todas(os) electores votemos. Las campañas, no preciso obviarlo, todos lo vemos, leemos y padecemos, las prepreprecampañas ya tienen rato que iniciaron y van agarrando viada, demostrando la calidad en estrategias y herramientas, viejas, del burdo y soez ejercicio de la denostación del-la adversario(a), básicamente son dos los personajes que están en el juego de la ofensa recíproca, sin mencionar, hasta el momento, sus plataformas de gobierno; en ambos casos, el historial de cada uno no demuestra su capacidad, proyecciones ni ética para tamaña responsabilidad.

Dijo, o escribió nomás, Benedetti que “La realidad es un manojo de problemas sobre los cuales nadie reclama derechos de autor.”; Encuentro la frase muy explicativa en torno a la cultura política mexicana, sudcaliforniana, cabeña, más o menos lo expongo en el párrafo anterior. Es el ejercicio y la presión sociopolítica que los intereses creados y otros adquiridos a tasa social preocupante, tanto por corporativos de alta gama, así como de partidos políticos, lo que termina de poner en duda, al menos en mi cabeza, la probidad de corporativos, partidos y actores políticos, y su respectiva responsabilidad y/u obligación para la ciudadanía toda.

“La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos”, expresó alguna vez el periodista francés Louis Dumur, antes de que inicien las reclamaciones, en mis columnas muy rara vez se hacen alusiones personales sin incluir el nombre y la razón. En mis casi 36 años de reportero y columnista en Los Cabos y BCS no ha faltado quien se tome los contenidos de forma personal; mas no toman en cuenta que como funcionarios públicos, su actuación, cualesquiera que sean los resultados, dejan de ser personales ni mucho menos favores a la ciudadanía. En gran porcentaje, dichos funcionarios caen en la definición que expuso James Freeman Clarke, mencionado tres párrafos atrás. En el ámbito nacional, sin menoscabar el regionalismo, claro, y en particular en el actuar partidista, los estadistas son mínimos y los políticos sobran. Siento que sería una sinrazón intentar evaluar el actuar de los gobernantes de hoy, considerando como punto de inicio para tal, el íntegro cumplimiento de los artículos 115, 116 y, de refilón el 4° Constitucionales.

Sí, somos tan culpables de nuestras miserias sociopolíticas compartidas, como los mismos actores políticos en sus áreas de jurisdicción.

Es tiempo, siento yo, de terminar con mi debralle de hoy en torno al cumplimiento de los artículos multicitados, y siendo honestos, la evaluación debiera iniciar con una autoevaluación sobre la participación personal en el actuar político de su colonia, ciudad, municipio, entidad federativa y país. Al final del día, del trienio y/o sexenio, quienes están en los cargos dónde se toman las decisiones llegaron ahí por mayoría electoral… o al menos eso creemos. Habemos cómplices por omisión y/o por comisión, a saber… al paso que vamos y pensando en el pleito cazado de MORENA con el PT en el ámbito nacional, la partidocracia, tan escondida pero tan presente siempre, sale a relucir defendiendo la democracia de un partido, el primero, que sigue el mismo caminito y hasta personajes del extinto PRD y el segundo, un partido democrático con un sólo presidente de partido desde su nacimiento, 35 años 4 meses ha.

Así la cosa mi es_timada(o) lectora(or) paso a retirarme y reiterarme, para no variar, como un simple y pobre loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia que le representa a nuestra constitución el tener una ciudadanía desconstituida…

“Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”. (Georg C. Lichtenberg)
