Elucubraciones de ayer y hoy…

De la Sierra La Laguna y lo que evidentem_iente se teme…

«Las nueve armas predilectas de la impunidad son: el miedo, la desinformación, la difamación, la ley del silencio, la alteración de evidencias, alegar excusas o justas causas, la minimización, la complicidad y el tiempo.» (Luis Gabriel Carrillo Navas)

Condenarro

No tengo duda alguna que la geografía sudcaliforniana ofrece incuantificable e incalificable riqueza natural, eso sí, muy atractiva a intere$e$ bien definidos e identificados, y he de decirlo, con estrategias y estratagemas que se encaminan a engatusar al inocente ciudadano que trabaja de sol a sol para mantener una calidad de vida, mínimo, digna y defendida por los Derechos Humanos (antes garantías individuales) que mandata la Carta Magna de los mexicanos, de un ambiente sano; hoy por hoy, de seis meses a la fecha, al menos del conocimiento público, amenazada por el presunto interés de conservación de una fundación AC inexistente, al parecer, en ninguna dependencia dónde debiese encontrar información que, por ley, debe ser pública, bajo el amparo de uno de los depredadores ecológicos “con licencia” del país, “el niño -casi abuelo- verde”: La Sierra La Laguna, Reserva de la Biósfera decretada en 1994, reconocida como tal por la UNESCO como Reserva de la Biosfera MaB, 2003*; Sitio Ramsar 2008.

El caso mi es-timada(o) lectora(or), es que la susodicha fundación “Hermandad en Armonía AC” no tiene registro alguno en ninguna instancia de gobierno, o la tienen “como área naturalmente protegida, como buena laguna legal”, lo que me lleva a pensar que no tiene personalidad ni sustento jurídico para presentar un proyecto, cualquiera que sea, en dónde fuera dentro de México… hay leyes que no se pueden brincar… creo. Se dice que el nieto de un político tamaulipeco, Emilio Martínez Manatou, entidad que gobernó entre 1980-86, tras ser sectretari de la presidencia con GDO, legislador y titular de la SSA con JLP… o sea que trae genes políticos de la era nefasta de la clase política nacional el tal niño que no madura. Buena garantía, yo confío plenamente que Gonzáles Martínez tiene buenas intenciones… para su pecunio claro, enfundado de ecología, conservación y buenas intenciones… Tomemos en cuenta que su testaferro, el de la fundación y empleado del PVEM, Carlos Esquivel Lacroix no canta mal las rancheras en su trayectoria como veterinario en la CDMX dónde al parecer desvió una buena lana de un hospital veterinario oficial…

Ahora, con respecto al entuerto que se ha armado y la división de posturas civiles y una que otra oficial sin posturas oficialmente aclamadas tienen el futuro inmediato, mediato y a largo plazo de La Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna pendiendo de un hilo, rascuache, por cierto e incierta fortaleza… por lo$ intere$e$ involucrados… a dos y medio años de la sucesión gubernamental estatal y municipales. Lo peor que en lo particular persivo, es que la atención social y mediática, todo indica que provocada y alimentada, de la población se queda en el toma y daca de los ciudadanos que defienden el a favor y en contra del proyecto ese que pretende “humanizar fraternal y armónicam_iente la reserva de la biósfera” -mínúsculas porque así quedaría la conservación del entorno allá arriba.

Veámoslo desde otra perspectiva, del proceso legal de compraventa de un bien inmueble, sin contemplar el estatus del predio, sigue siendo un negocio entre particulares; por lo que se ha señalado, el predio que compró Jorge Emilio González Martínez ha sido propiedad privada desde el S.XIX; la legislación respecto a dichos tratos señala que debe inscribirse en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio Municipal, en esta caso, imagino de La Paz, a menos que el predio esté dentro del Municipio de Los Cabos o, en su defecto, en ambos, a saber del RPPyC y Catastro del municipio correspondiente, nadie lo ha aclarado, ni se ha presentado documentación de dicha transacción ¿o tranza-acción?., según los procedimientos para el desarrollo de un proyecto inmobiliario, cualesquiera que sea su finalidad, ese es el primer paso, ya después y ya confirmada la personalidad jurídica de quien(es) proyecten, verificar su propuesta y documentación actualizada y completa (Plan Maestro del proyecto, MIA aprobada por SEMARNAT y el VoBo de CONANP y CONAGUA, licencia de construcción del tipo permitido según Plan de Manejo Vigente de la RBSLL (2003), asentadas las restricciones, y, si mal no recuerdo, no se permite la introducción de especies (Flora y Fauna) no afines al hábitat al que se refiere. Pero claro, esos son meros trámites intrascendentes para cuestiones políticas y financieras $eria$… nimiedades pues.

No es intención del suscrito cuestionar el modus vivendi de los habitantes de La Sierra La Laguna, muchos de ellos guías en los paseos que por la misma se desarrollan, sin embargo, sí es importante percibir el trasfondo de una fundación cuya legal existencia no se ha comprobado y cuya intención sólo se percibe en un video publicitario que circula en redes sociales solam-iente.

Particularm-iente me resulta difícil creer sobre la legal compra-venta, cuando la CONANP la reconoce el 4/agosto/2025**, el Director Regional de la misma, Benito Bermudez Almada, la niega el 24 del mismo mes y año***… Conforme a lo que define la CONANP: “Las Reservas de la Biosfera son espacios que por su naturaleza se consideran adecuados para la conservación, la investigación científica y la aplicación de modelos de desarrollo sostenible con base en el trabajo de las comunidades locales, de acuerdo con la definición de la Unesco.”

Así las elucubraciones, debralles o trepanaciones del suscrito, no me deja mucho más en que abundar, si acaso que el desgaste y confusión que socialmente se deriva del pleito cazado entre ciudadanos que defienden el proyecto intangible y corroborable y quienes se contraponen, no a la compra-venta de un predio particular, pero sí y rotundamente a cualesquier tipo de desarrollo que ponga en riesgo el entorno natural de La Reserva de la Biósfera tan sólo con el discruso mercantil de crear un paraíso humanizando a la naturaleza de La Sierra La Laguna… hágame el fabrón cavor, paso a retirarme y reiteradamente en mi inocenca característica de un pobre loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia de un capricho sin madurar de un joven abuelo y líder moral de un partido corporativofamiliar…

La sucesión rápida de noticias breves y fragmentadas produce un doble efecto negativo de sobreinformación y desinformación.” (Ignacio Ramonet)

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