El que parte y mal comparte… mejor que se aparte

“La claridad consiste en una acertada distribución de luz y sombra.” (J.W. Goethe)
Condenarro
Tal parece mi es_timada(o) lectora(or) que el tema de la conversión de Cabo San Lucas en el VI Municipio de BCS se mantendrá en la cartelera del diario vivir, tanto en lo cotidiano de la ciudadanía, como el los corrillos, serpentarios y centros serios delchismecalientito de la burocracia bien entrenada a la hora del café… de 9 a 3 más o menos con breves intervalos de trabajo. Los pros y los contras resultan argumentos que fácilmente se podrían diluir a favor de su modificación geopolítica en la entidad; los requisitos de ley se cumplen holgadamente, si bien el estrés hídrico natural en toda la entidad, y Los Cabos no podría, aun queriendo, ser excepción, y de hecho no debiese ser freno, los XIV Ayuntamientos anteriores no han podido cumplir con ese derecho humano constitucional para Cabo San Lucas en lo particular, ni en toda su geografía… ¡Ah!, los recursos federales, una patraña resulta la explicación de la secretaría de finanzas y la repetición de ella en voces de funcionarios estatales y municipales y más de un columnista.

Sin hacernos bolas, la asignación de recursos federales a entidades federativas y municipios en México se hace con base en un marco jurídico y criterios definidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y de ella se derivan la Ley de Coordinación Fiscal, la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aprobado cada año por la Cámara de Diputados, considerando criterios bien definidos. Estos criterios se especifican en los mecanismos de los Ramos 28 y 33.

Con respecto al Ramo 28: Son recursos no etiquetados (de libre disposición), y son determinados por la recaudación Federal Participable (RFP) que es el porcentaje de los impuestos y derechos que capta la Federación; La fórmula de distribución del Fondo General de Participaciones considera población, esfuerzo recaudatorio local, aportaciones históricas y nivel de crecimiento económico; y otros fondos de participaciones (como IEPS gasolinas o Impuesto sobre Automóviles Nuevos) se distribuyen con fórmulas específicas.

El Ramo 33 es más específico: Son recursos etiquetados, es decir de uso específico. Se destinan a educación básica y normal, salud, seguridad pública, infraestructura social, fortalecimiento financiero y otros rubros. Ahora bien el criterios tiene base en el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE), que considera el número de plazas magisteriales transferidas; el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), población sin seguridad social; el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), que se mide por niveles de pobreza y marginación; y Fortamun que se refiere a la población total del municipio o entidad. Existen, por otra parte Convenios de descentralización o reasignación: Recursos federales transferidos para programas o proyectos específicos (ej. infraestructura carretera, seguridad, medio ambiente), que se asignan según acuerdos entre federación y estados.
En cuanto al recurso de los Ramos 28 y 33 que llegan a todos y cada uno de los municipios de México:

Ramo 28 municipal: La entidad federativa debe transferir a los municipios un porcentaje de las participaciones recibidas, con base en criterios establecidos en la legislación local.
Ramo 33 municipal: Basados en los fondos como FAIS y Fortamun llegan directamente a los municipios, según fórmulas de población, pobreza y necesidades básicas. Además, los municipios pueden recibir recursos de convenios federales o estatales para proyectos específicos.

Existen tambien criterios transversales: Población (tamaño y crecimiento); Pobreza y marginación social (particularmente en FAIS); El esfuerzo recaudatorio local para incentivar la recaudación propia; Necesidades sectoriales como laeducación, salud, seguridad, infraestructura;; Equidad y compensación en apoyar más a las entidades con menor desarrollo relativo; Y asignaciones especiales aprobadas en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), a veces ligadas a proyectos estratégicos o negociaciones políticas. Disculpando mi falta de ignorancia asumida por quien declaró.

¿Doble burocracia?, con perdón y sin permiso, Cabo San Lucas tiene la burocracia requerida, y sobrada creo yo, sólo que su nomenclatura no es de Dirección General y/o Municipal, sino de Coordinaciones; ¿Doble nómina?, es menos complicado, se trata de ajustes a los salarios de quienes ya cumplen su función en el servicio público municipal; que, necesario comentar, los basificados no perderían ni antigüedad, ni prestaciones de acuerdo a las leyes respectivas del trabajo y del ISSSTE.

¿El abasto de agua?, nunca se ha contado, por mucho, con la suficiente, pero ya existe infraestructura que bien pudiera distribuir más equitativamente esa deficiencia; Hay dos acueductos, ya pagados por todos los cabeños (SJC, CSL, Miraflores, Santiago y La Ribera), que mediante convenios interinstitucionales se podría llegar a una negociación saludable por la operación de bombeo desde la fuente en la cuenca de San José, y haciéndose cargo de mantenimiento y reparaciones a partir de la linea divisoria municipal que se establezca. Recordemos que el agua es un recurso natural de dominio público, un derecho humano y un mandato constitucional; nadie le puede simplemente cerrar la llave.

Claro, está la nimia cosa de los ingresos locales: predial, licencias de construcción, de comercio, de alcoholes y horarios extendidos a establecimientos de la vida nocturna propia de un destino turístico, permisos de ambulantaje y eventos públicos y privados lucrativos, concesión de servicios públicos a empresas privadas (basura, abasto y administración del agua, transporte público que le compete al Estado, mencionando sólo algunos de los derechos, y no los que no por derecho se cobran. “Desosénosenada”.
Por lo pronto y por lo tanto mi es_timada(o) lectora(or) contemplando la realidad de que si CSL es capaz de vivir sin la sabiduría del alcalde y su sequitoséquito de cerebros y cabilderos, la duda ofende, la neta del planeta; tal vez la duda sea en sentido opuesto, toda vez que la riqueza y potencial de lo que llamamos Cabo del Este, al parecer, está comprometida y no precisamente en un bien público mayor, sino en un mayor bien privado; en lo que asimilo y digiero el debraye anterior, yo paso a retirarme y reiterarme como un simple y pobre loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia que la «sobreprotectora autoridá» no permita la emancipación de la riqueza propia.

«Un egoísta es una persona que piensa más en sí misma que en mí.» (Amrose Bierce)
