Aluviones: riesgo constante en Los Cabos

NOTA: Texto original de 2015 publicado en Tierra Pericúe de Víctor Paz, sitio web no en funciones

*Lluvias que dejan toneladas de basura que bajaron de cuencas y arroyos

*Inminente la creación de una Ley General de Costas y aplicación de Ley de Vertimientos al Mar

He sido un niño pequeño que, jugando en la playa, encontraba de tarde en tarde un guijarro más fino o una concha más bonita de lo normal. El océano de la verdad se extendía, inexplorado, delante de mi”. (Isaac Newton)

Condenarro

Uno más de los elementos que por cotidianos pasan desapercibidos para mucha gente, se refiere al estado en que se observan los cauces de arroyo, las bajadas de agua que van alimentando los mantos acuíferos y cuyas cuencas convergen en cañadas y cauces que absorben el agua de lluvia. Cuencas que en muchos casos forman parte de la mancha urbana, las cuales ante la falta de atención (recursos económicos, humanos, interés) oficial y civil, y/o de respeto al entorno se va llenando no sólo de viviendas frágiles y vulnerables (invasiones), sino de basura de toda índole.

©Hilda_Martínez_Guerra©Hilda_Martínez_Guerra

Para entendernos mejor; en resumen, aluvión es material detrítico transportado y depositado transitoria o permanentemente por una corriente de agua, que puede ser repentina y provocar inundaciones. Las cerca de 15 toneladas que informó la Zofemat municipal que se retiraron de la playa El Médano por las lluvias del fin de semana del 12 y 13 de septiembre, fueron parte del aluvión que se formó por las precipitaciones. Lo anterior sin mencionar el cúmulo que bajó de otras cuencas que no derivan en El Médano, a donde desembocan varias bajadas de agua, desde el Arroy del Tejón hasta Salto Seco, así como las avenidas de agua a lo largo del corredor turístico, o en el mismo San José, Costa Azul y el Estero, lo mismo que en la zona del Pacífico. Escombros, animales muertos, basura domestica, partes de autos, aceite y hasta lo inimaginable, posible hasta cadáveres, está de moda encontrarlos, pero siempre puede escaparse alguno e irse al mar, las marinas también reciben su parte, la naturaleza es democrática.

©Hilda_Martínez_Guerra©Hilda_Martínez_Guerra

En 2012 se inició el proceso de creación de una Ley Costera “Ley General para la Gestión Integral y Sustentable de las Costas Mexicanas”, dicho proyecto de iniciativa generó varios talleres en los que participaron todos los sectores involucrados, científicos, técnicos, sociales, económicos y oficiales; documento final que fue entregado al Senado por conducto de la senadora Luz María Beristain Navarrete y cuyas memorias fueron impresas y publicadas por el Senado en 2013. Aunado a este documento, la Conagua cuenta con un instrumento geográfico en el que ubica todas y cada una de las cuencas, desde las más pequeñas y todas sus uniones hasta convertirse en deltas como en San Dionicio, Yeneca (El Cajón), y/o San Carlos, Salto Seco, Las Palmas; Caduaño, Migriño, etc., etc. En dichos talleres participó Los Cabos por conducto del Implan, Conanp, Ayuntamiento y Coastkeeper. La iniciativa sigue en compás de espera.

La Conagua cuenta con otro documento que dice a la letra: “No se puede aspirar a tener, en el largo plazo, ríos limpios, cuencas y acuíferos en equilibrio, cobertura universal y asentamientos seguros frente a inundaciones catastróficas, si no se actúa en el corto y mediano plazos para que los reglamentos de uso del suelo, disposición de basuras, saneamiento y crecimiento urbano, se armonicen con estos ambiciosos propósitos; si las instituciones de los tres órdenes de gobierno no concuerdan en ejercer sus atribuciones y se coordinan mejor en sus respectivos ámbitos de competencia para lograrlo, y menos aún, si las sucesivas administraciones gubernamentales definen sus programas sin consideración alguna a la continuidad indispensable para alcanzar objetivos mayores”. Plan Hídrico 2030.

Preocuparnos y ocuparnos en el cuidado y defensa del agua, sea por el riesgo de minería a cielo abierto, o megadesarrollos turísticos inmobiliarios que aceleran el crecimiento demográfico y por ende la mancha urbana, se concatena de forma natural e inmediata con el estado en que se mantengan dichas cuencas, al igual que la defensa y conservación de dunas y humedales. Todo sedimento que queda en lecho de arroyo, incluso en partes altas, terminará por filtrarse a los mantos o llegar al mar como aluvión. Si bien es menor la precipitación pluvial promedio a la del resto del país, la fuerza y cantidad en tiempo que se percibe en temporada es suficiente para saturar el cauce natural, provocar inundaciones y mayor contaminación, al tiempo que arroja una serie de desperdicios a las costas, contaminación que la marea se lleva o se aloja en el fondo marino por años.

©Hilda_Martínez_Guerra©Hilda_Martínez_Guerra

No obstante los cauces de arroyos son propiedad de la nación y están bajo el resguardo de CONAGUA, y cada orden de gobierno (municipal, estatal y federal), tienen injerencia en su cuidado y protección, ninguno, hasta la fecha le ha prestado la importancia que tiene. Recientemente se aprobó la Ley de Vertimientos al Mar y cuya ejecución está a cargo de la Secretaría de Marina Armada de México e incluye todos los cuerpos de agua, y cauces de arroyos pluviales.©Hilda_Martínez_Guerra

Inicia nueva legislación en la Cámara Baja y el Congreso del Estado, nuevas administraciones estatales y municipales; el interés de la comunidad por mantener al máximo posible la calidad de vida se ha demostrado con los reclamos en contra de la minera, de los mega-proyectos en Cabo Pulmo, en el proyecto de trazo carretero a permutar entre otras actividades. En caso de que las instituciones que se deben al orden popular no atienden las prioridades, y la ciudadanía no atiende su mandato de ordenar lo que se debe hacer con sus impuestos, ordenada, coherente y congruentemente, el aluvión social será en contra de todos.

Hasta ahí con las cuencas, que de tanto pensar en un aluvión de tal tamaño se me salen las cuencas de los ojos y prefiero mantenerme arrullado con el sonido de la lluvia que corre libremente, me reitero como un pobre y loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia de un “tampón” que impide la regla natural del agua, que siempre encuentre su cauce.

Ten la suavidad de la brisa, la fuerza de la ola, el enigma y misterio de las profundidades del mar, la sabiduría de Neptuno. Que tu alma sea cual playa virgen llena de vida y alegría, pero sobre todo que conserve la claridad y la paz”. (Anónimo)

*Fotos sin créditos fueron tomadas de las redes

Deja un comentario