
Sobre el 115, los municipios y el sentido común…
“Aún cuando todos los expertos coincidan, pueden perfectamente estar equivocados.” (Bertrand Russell)
Condenarro
Se dice que el sentido común trata de la capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos de forma razonable, considerando que se basa en los conocimientos y las creencias compartidos por una comunidad y considerados como prudentes, lógicos o válidos. Es decir que actuamos con sentido común cuando hacemos lo correcto en relación a la circunstancia que vivimos, aun cuando, paradójicamente, no es muy común hacerlo así. En el debraye de hoy haré el intento de ejercer mi sentido común en torno al propósito de crear el sexto municipio de BCS. Cabo San Lucas.

Común, es un adjetivo que se refiere a que pertenece a varias personas o cosas o a una generalidad de estas, sin ser privativo de ninguna; que es algo normal o habitual; cuando se refiere a una mayoría o grupo de personas con similitudes o incluso a personas de una zona (colonia, barrio, ciudad, etc) Quiero creer que uno de los lugares comunes que tenemos los habitantes de Los Cabos, es que sabemos la definición de municipio y tenemos, por lo común, conocimiento básico del Art. 115 constitucional, que interpretado con buen juicio, o sentido común si prefiere, la entidad de operaciones de un área geográfica con un número considerable de habitantes y asentamientos urbanos con los servicios pertinentes y definidos en el tal artículo. ¿Los Cabos, en términos generales, recibe todos los servicios públicos que mandata el 115 constitucional? Más que dudable; ¿el delegar responsabilidades en cuanto a cumplir con ellos o, en su caso distribuir las deficiencias equitativamente en la cabecera y sus cuatro delegaciones ha funcionado?

Obviaré lo relacionado a los requisitos establecidos en ley de dicha conversión. Hace 33 años ya se cumplía con ello. La entrega anterior de las Elucubraciones de ayer y hoy*, comenté sobre la población en CSL: 202 694 según censo de 2020, y considerando el ritmo de crecimiento hoy día andaremos ente 220 y 230 miles, y sí, los habitantes de SJC, sumados a los de las delegaciones de Miraflores, Santiago y La Ribera contarán poco más del 42% del total del municipio. La delegación con más población, mayor dinámica económica y con un rezago que resulta absurdo contra el paraíso que se vende al mundo, es delegada a las decisiones ejecutivas de la cabecera, sí, claro, existe un PDU 2040, el aun vigente data de 2013; un POELC hoy POELP con treinta años en proceso de actualización, hoy por hoy sí, al parecer, se trabaja en ello, un PDM que se actualiza, sin excusa, cada trienio, que en la realidad urbana no representan una mejoría tácita para la/el ciudadana(o) común. Pero siempre habrá un pero, los dos primeros que se enfatizan como documentos rectores, supervisada su construcción, elaboración y actualización por un IMPLAN, todo bien bonito, claro, peeeero el instituto es sólo un respaldo teórico y sus opiniones son únicamente eso, opiniones y sugerencias.

¿Implicaciones sociopolítica, económicas y de desarrollo turístico -lo de sustentable y/o sostenible para otras elucubraciones-?, ¡siempre!, de y desde cualquier dirección. Hace 33 años, cuando Loreto sí pudo convertirse en Municipio y CSL no, ésta delegación era el vórtice económico y SJC el sociopolítico de Los Cabos; los intereses en juego de que se pudiesen separar era contraproducente a los intereses de las cúpulas económicas y políticas. Mi sentido común muchas veces me marea, actúa como un vórtice dónde ideas, realidades, escenarios posibles, fantasías, ironías, incluso fatalismos, a pesar de mi optimista escepticismo revolotean como murciélagos en discoteca.

Los Cabos como destino turístico no cambia en nada; es una marca internacional desde hace más de cuarenta años cuando se dió el “bum”, precisamente en Cabo San Lucas. El crecimiento desmedido, imprevisible en volumen y velocidad dio pié a invasiones, principalmente en ejidos; una invaluable divisa política qué, pese al cambio de siglas en representantes de gobierno, las familias han sido las mismas, casi, creó un poder político muy bien capitalizado hasta la fecha. La importancia del destino en los mercados internacionales atrajeron muchísima inversión turística e inmobiliaria residencial y habitacional de interés social… e invasiones, muchas y masivas. La generación de impuestos federales, estatales y municipales creció a raudales; todos concentrados en SJC pa’luego dispersarlos en bien común, pero ¿mayor? El sentido común y lo evidente me dice que no. Ejemplo claro y cristalino, el abasto de agua potable. El director de OOMSAPAS dijo hace poco en la radio que necesitaríamos buscar fuentes locales, pues la existente está en San José; se le olvidó lo nimio, que el agua es un recurso natural de dominio público y el agua es un derecho humano y constitucional, y que la infraestructura existente que abastece a Cabo San Lucas desde el arroyo San José ya existe y se construyó con recursos municipales, es decir de todos: josefinos y sanluquenses… y miraflorenses y santiagueños y ribereños; requeriría ajustes administrativos establecimiento del cobro por el servicio de acuerdo a las normas de CONAGUA y negociaciones intermunicipales y estatales. El agua, que resulta que también es poderosa divisa política.

Los dineros también resultan un dilema complicado. La estructura administrativa existente incluye instalaciones de cada una de las direcciones municipales y otras instancias e institucionales en CSL, son Coordinaciones. No se trata de inventar el hilo negro. Los recursos que proveen la federación y el Estado se verían administrativa y legalmente modificados; los diputados necesitan entretenerse en ello. No podemos perder de vista todo el recurso económico que se mueve por el dinamismo turístico, la industria “sin chimeneas”, pero ecológicamente depredadora. Desde los pagos de derechos al municipio, Estado y federación, así como el circulante (legal e ilegal) que crea todo ese “progreso y crecimiento”. Lo que supone el alcalde de dobletear nómina y burocracia, el sentido común me dice que es un argumento baladí. Sí, habrá que crear ley orgánica, reglamentos interiores, ley de hacienda, más no es necesario crearlas, ya existen, la adaptación simplifica la tarea, crear escudo, -peeero, en los tiempos de Sebastián Romo se concursó y hubo ganador-, hojas membretadas, por supuesto.

Por lo pronto y por lo tanto, ya hay una comisión legislativa encabezada por el representante cabeño Sergio Huerta, que ya ha estado exponiendo el tema con asociaciones civiles y en algunos medios electrónicos, y la realidad tanto para josefinos como para sanluquenses no es asunto menor y la procrastinación de su estatus no es social ni económicamente sustentable… de hecho la realidad ciudadana de los segundos ya es insostenible a grado tal que el nuevo IMDESO no ha dicho ni pío al respecto. El proceso legislativo-administrativo para llevar a efecto la iniciativa ciudadana debe ser atendida paso a paso según los protocolos existentes. La burocracia tiene sus tiempos.

La idea que de repente se comenta en los corrillos digitales -antes eran pasillos, bares, café, peluquerías, estéticas, lavaderos, etc.- de que creará mayor división social en realidad se trata de otro pretexto baladí, mucho menos se trata de quitarle algo a alguien, en todo caso y echando mano al acervo lingüístico oficial, o político-demagogo, se procura únicamente optimizar al máximo los recursos de todos dónde más se necesiten de forma expedita, como la justicia, que tampoco lo logra. Aquí es dónde paso a retirarme, no sin hacer mención al hecho irrefutable de que Cabo San Lucas no es que merezca ser sexto municipio, sino por salud de todos y cada uno de los casi 400 mil cabeños reciban de su Ayuntamiento el mejor cumplimiento de sus responsabilidades, retomando aquello del 115 constitucional, y que Cabo San Lucas no es que esté listo para tomar sus decisiones, sino necesita hacerlo desde 1976 como delegación de La Paz, en 81 de Los cabos y hasta la fecha, sujeto a las decisiones y trámites para su ejecución. Los problemas sólo han cambiado en volumen, lo mismo que la población. Cada tres años llega quien conoce los problemas sabe que hacer pero los comos han fallado… es tan mala la idea que tal vez los sanluquenses encuentren el como para su caso específico, en tanto queda en manos de lo que mande el protocolo yo paso a retirarme y reiterarme como un simple y pobre loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia de que si bien es cierto que no hay quinto malo, porque un sexto pudiera serlo… sentido común caray…

“Si las desigualdades sociales de los humanos no son una causa natural, seamos concientes de nuestra infamia”. (Ch. Darwin).

* https://loveraz.com/2025/07/10/elucubraciones-de-ayer-y-hoy-4/
